
Deje de dañar sus piezas de vidrio: Una visión práctica del calentamiento por infrarrojos de doble tubo
Si alguna vez ha trabajado con utensilios de vidrio, sabrá cuán problemático puede ser que ocurra una fractura por estrés. Un minuto todo parece estar bien, y al siguiente… crack. Por lo general, esto ocurre porque la temperatura aumenta demasiado lentamente o porque la temperatura no se distribuye de manera uniforme sobre el vidrio.
Por eso utilizamos el sistema de calentamiento por infrarrojos de doble tubo. Este sistema proporciona una cantidad enorme de calor necesaria para templar el vidrio, pero también permite reducir esa temperatura rápidamente, evitando así que el vidrio se rompa en pedazos.
El truco está en el control de la potencia.
Imagínelo de esta manera: los diseños de doble tubo permiten concentrar más superficies radiantes en un espacio menor. Gracias a los dos filamentos, podemos utilizar mucha más potencia sin necesidad de tubos más largos. Eso significa que se pueden alcanzar las temperaturas adecuadas en segundos, no en minutos.
Pero lo realmente sorprendente ocurre cuando se apaga el aparato. Dado que las ondas cortas de infrarrojos penetran rápidamente en el vidrio, se puede detener la alimentación eléctrica en cuanto se alcanza la temperatura deseada. No hay calor residual, ni vidrios rotos.
¿Qué hay realmente detrás de todo esto?
Lo mantenemos simple: cuarzo de alta pureza y filamentos de tungsteno. La estructura de doble tubo permite distribuir el calor de manera más uniforme que un tubo único. Para que esto funcione bien, es necesario conectarlos a controladores SCR de alta velocidad. Esto permite pasar de un 0% a un 100% de potencia en cuestión de segundos. Es muy rápido. Y eso es exactamente lo que salva sus productos.
Algunas advertencias desde el lugar de trabajo.
Aquí está lo que generalmente se omite en los folletos: estas lámparas consumen mucha energía. Si instala tubos de 2 kW o más en un espacio reducido, sus gabinetes eléctricos se calentarán mucho. Si no planifica adecuadamente el sistema de refrigeración, estará creando problemas.
También hay que prestar atención a los reflectores. Si se deforman debido al calor ambiente, la distribución del calor se verá afectada. Podrá observar “puntos fríos” en el vidrio, y volverá al punto de partida, con más fracturas.
Simplemente mantenga el flujo de aire en movimiento. Sus lámparas… y su tranquilidad mental, le lo agradecerán.