
Mantener seguros los calentadores de infrarrojos para baños Cuando se diseñan lámparas de infrarrojos para baños, es necesario encontrar un equilibrio delicado. Se desea que haya calor inmediato y reconfortante en cuanto uno sale de la ducha, pero al mismo tiempo no se quiere que la luz sea tan intensa como para cegar a quien esté debajo de ella. Las lámparas de onda corta suelen emitir una luz muy brillante y deslumbrante. En un baño, eso representa un verdadero problema. Piénsenlo: las personas, y especialmente los bebés, suelen mirar directamente hacia el techo. Nadie quiere que la luz sea tan intensa como para causar dolor en los ojos. La solución para evitar el resplandor Para evitar este efecto deslumbrante, utilizamos recubrimientos de cuarzo especiales o envolturas filtrantes. Estos elementos actúan como un escudo que bloquea la luz visible y esa luz azul de alta energía que daña los ojos. Pero permiten que el calor real, es decir, la luz infrarroja de onda media y larga, pase sin problemas. De esta manera, el calor llega a la piel, pero los ojos permanecen relajados. La ubicación adecuada Estas lámparas suelen funcionar con la corriente eléctrica estándar de la casa (110V/220V), y consumen entre 250W y 600W. Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que puede soportar los cambios bruscos de temperatura sin deformarse o agrietarse. Pero lo importante es la ubicación de la lámpara. Si se coloca demasiado cerca del suelo, el calor será excesivo y la piel sensible de los niños podría quemarse. Si se coloca demasiado alto, se pierde esa sensación de calor inmediato. Hemos descubierto que mantener una distancia de al menos 2.1 metros desde el suelo es la mejor opción. Comodidad por encima de la potencia Existe un pequeño sacrificio: al filtrar esas frecuencias de luz para proteger los ojos, se pierde un poco de eficiencia total. Pero, honestamente, en un baño, la comodidad es mucho más importante que unos pocos vatios adicionales de potencia. Un último consejo: asegúrese de usar cables resistentes al calor. No quiere que el aislamiento se derrita cerca del enchufe, simplemente porque el ambiente se vuelve demasiado caliente.