
Deje de desperdiciar su espacio exterior en invierno
Es una vista frustrante: un hermoso área para comer al aire libre que queda completamente vacía, solo porque estamos en noviembre. La mayoría de las personas intentan solucionar este problema con calentadores grandes, pero el problema es que ellos solo calientan el aire. Y tan pronto como sopla el viento, ese calor desaparece.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos lámparas de ondas cortas infrarrojas. En lugar de luchar contra el viento, estas lámparas emiten calor directamente hacia los clientes. Es como estar sentado bajo el sol en un día soleado. Ya no hay necesidad de temblar ni de usar abrigos pesados sobre las sillas.
Planificar bien la distribución del calor
No basta con colocar algunos calentadores en el techo y esperar lo mejor. Se necesita un plan. Tenemos en cuenta la altura del techo y cuánto viento recibe realmente el espacio exterior para determinar dónde deben colocarse las “zonas cálidas”. Cuando los clientes se sientan y sienten ese calor inmediato, se relajan. Se quedan más tiempo allí. Y cuando se quedan más tiempo, suelen pedir otra ronda de bebidas o un postre. Es matemática simple: los clientes cómodos gastan más dinero.
Detalles importantes
Utilizamos elementos de cuarzo-halógeno porque son rápidos en calentar. Es decir, se encienden al instante. No hay necesidad de esperar veinte minutos para que el espacio exterior se caliente antes de abrir para cenar.
Pero hay algo importante que hay que tener en cuenta: estos dispositivos consumen mucha energía. Hablamos de entre 1500W y 2500W por dispositivo. Si su panel eléctrico no puede manejar esa carga, es posible que los disyuntores se apaguen justo en medio del momento más ocupado del restaurante. Eso no está bien. Nos aseguraremos de que sus cables puedan soportar la carga y que los soportes sean lo suficientemente fuertes para sostener los dispositivos.
Maximizar sus beneficios
Convertir un espacio exterior de uso estacional en un lugar usable todo el año es una de las formas más rápidas de aumentar el número de mesas en su restaurante, sin necesidad de ampliar el edificio.
Un consejo sobre la instalación: no coloque las lámparas demasiado cerca del suelo. Las lámparas de ondas cortas son muy brillantes. Si están demasiado cerca de las mesas, podría cegar a los clientes o hacer que la superficie de la mesa esté demasiado caliente al tacto. Generalmente, mantenemos una distancia mínima de 2.5 metros.
Y dado que no es necesario calentar un espacio exterior vacío, configuramos sistemas de control por zonas. Si solo hay dos mesas ocupadas, solo se activan los calentadores en esa zona. De esta manera, evita que su factura de electricidad suba innecesariamente.