
Evite que los utensilios de vidrio de laboratorio se rompan: el secreto está en el control de la temperatura
¿Alguna vez ha tenido un utensilio de vidrio en perfectas condiciones y de repente se ha roto? Es frustrante. Por lo general, esto ocurre porque el vidrio contiene tensión “oculta” en su interior. Si la temperatura varía demasiado durante el proceso de recocido, esa tensión permanece dentro del vidrio.
Por eso nos enfocamos en mantener una precisión de 0.1°C. Utilizamos calefacción por infrarrojos para mantener al vidrio exactamente en la posición adecuada, de modo que pueda relajarse sin perder su forma.
Por qué es importante ese pequeño margen de temperatura
La mayoría de los calentadores son inexactos: sobrepasan el valor deseado y luego corregen el error excesivamente. Pero en este caso, un error de 2°C puede significar que un recipiente dure una década o que se rompa en cuanto se someta a un cambio brusco de temperatura.
Utilizamos controladores PID de alta resolución junto con elementos de infrarrojos para evitar esos picos de temperatura. De esta manera, el vidrio se mantiene en el punto ideal: lo suficientemente blando como para liberar la tensión, pero no tanto como para que todo el recipiente se deforme.
Renunciar al horno convencional en favor de la calefacción por infrarrojos
Los hornos convencionales simplemente mueven el aire caliente. Y, seamos honestos: el aire es un pésimo conductor de calor.
La calefacción por infrarrojos es diferente: transfiere energía directamente a la superficie del vidrio. Es más rápida y más precisa. Además, ajustamos la longitud de onda para que se adapte al tipo específico de vidrio que se utilice, ya sea borosilicato o sodocalcico. No desperdiciamos energía calentando las paredes del horno; la energía se dirige directamente al lugar donde es necesaria.
Las desventajas y cómo manejarlas
El problema es que no se puede usar toda la potencia disponible para calentar el vidrio, ya que eso causaría puntos calientes y el vidrio seguiría siendo inestable. Para mantener la estabilidad a 0.1°C, utilizamos modulación de potencia pulsada. Esto requiere tecnología más avanzada, y significa que los suministros de energía deben ser adecuados para esta tarea.
Un último consejo: proteja sus sensores. De lo contrario, ruido eléctrico proveniente de los dispositivos de infrarrojos afectará las lecturas, y la precisión se perderá.